La sociología de la educación caracteriza por:
- ser una sociología especial. Es decir, es una de las ciencias sociológicas (como también la sociología de la familia, la sociología del trabajo, la sociología de la religión) que se ocupan de alguno de los aspectos concretos de lo social. En este sentido es una rama de la sociología general, coordinada con las otras sociologías especiales mencionadas.
- ser una ciencia de la educación, en tanto que tiene como objeto de estudio la educación. Esto no significa que sea una ciencia pedagógica, ni que pertenezca a la pedagogía, sino que es una ciencia sociológica que pertenece a la sociología. La sociología de la educación busca plantear el fenómeno educativo, explicarlo como hecho social que es. Explica el fenómeno educativo desde el punto de vista sociológico, no desde lo educativo o pedagógico
- ser una disciplina explicativa y descriptiva, esencialmente, frente a otras que pretenden o tienen por objetivo principal intervenir en el proceso educativo. Esta afirmación que opone a la sociología de la educación a las didácticas y psicología de la educación, no quita que la sociología de la educación posea un carácter provocador y crítico que provoque y oriente con sus resultados, cambios y transformaciones, no solo educativos, también sociales.
Han sido numerosos los aportes que desde la sociología se han desarrollado acerca de la educación. Tantos aportes que se podrían organizar por escuelas, tradiciones o corrientes para un mayor entendimiento del tema y de las diversas perspectivas dentro de una misma ciencia.
APORTE DE DURKHEIM
También conocida por algunos autores como la perspectiva del consenso o positivista, ha tenido una larga tradición dentro de los ámbitos académicos. Aquí particularmente se hará referencia a uno de los principales exponentes en Francia.
En su obra el filósofo Emile Durkheim (1858-1917) le da a la educación y al sistema educativo un lugar prioritario en relación con la sociedad. Junto a su producción escrita, su carrera docente combinó en varias ocasiones la educación y las ciencias sociales.
Lo anterior sucedió cuando obtuvo la cátedra de pedagogía y ciencias sociales de la Universidad de Burdeos (1896), o cuando fue nombrado profesor titular del curso de ciencia de la educación y sociología en la Universidad de la Sorbona (1902), donde “defendió la necesidad de recurrir a la sociología de la educación para sustentar tanto las teorías como las prácticas pedagógicas, pues toda educación es de naturaleza social”.
Su perspectiva sociológica prioriza a las estructuras sociales por encima del individuo, le concede especial importancia a la socialización y a los procesos reproductivos de las pautas socioculturales, dando gran valor a la coacción y coerción social sobre el individuo, siendo la moral el elemento que permea todo el proceso educativo.
Vale destacar principalmente que para Durkheim, la socialización es de suma importancia, porque opera como el proceso de integración de los individuos a la sociedad y la adquisición por parte de estos de las competencias necesarias. El resultado final, es la dotación de un cierto modelo de individuo para una determinada sociedad en un espacio y tiempo definido.
Otros de los conceptos claves para entender la obra durkheniana son “acción general”, “acción colectiva”, “solidaridad mecánica”, “solidaridad orgánica” y “hecho social”, pero debido a la amplitud de estos, no es posible desarrollarlos ampliamente.
Ahora bien, dentro de su obra se destacan ciertos estudios referentes a la educación como Educación y Sociología (1922/2009) donde analiza la educación desde los sistemas educativos que existieron y existen en cada sociedad, donde el sistema es único y múltiple a la vez, es decir, a todos los miembros de la sociedad le da ciertas pautas de uniformidad, pero también la educación varía según clases sociales, lugar de residencia, época, etc.
Una constante en su obra sobre educación, es la defensa del carácter social de la educación ante quienes privilegiaban su carácter individualista y psicológico, debido a que para el autor, la educación y el sistema educativo responden a necesidades eminentemente sociales. Además, dentro del sistema educativo reconoce el importante papel del Estado en establecer fines de índole social y el poder de la educación para tratar de alcanzarlos.
Por otro lado, reconoce la diferencia entre educación y pedagogía, “donde se desprende que la educación no es más que la materia de la pedagogía. Esta última estriba en una determinada forma de pensar respecto a los elementos de la educación” . De esta forma la pedagogía como teoría práctica (negando su carácter de arte o ciencia) se apoya en las ciencias de la educación para su aplicación.
En cuanto a su relación con la sociología, Durkheim afirma que precisamente es esta ciencia la que ayuda a determinar los fines de la educación que se encuentran acordes con los fines de la sociedad y para lo cual es necesario la reproducción de las pautas socioculturales, donde cada norma e institución cumple con darle mantenimiento a la sociedad para que siga conservando su forma.
Por su parte en La Educación Moral (1925/2002) realiza un análisis de la moral laica racionalista que aporta los elementos para el funcionamiento de la sociedad como un todo, donde la escuela apoya y resguarda el “tipo nacional francés” (imperante en la época en que escribe el texto), lejos de los dogmas y prácticas religiosas.
Para el autor, la educación moral sucede durante el proceso de la primera infancia dentro de la familia. Pero es principalmente en la segunda infancia que transcurre dentro de la escuela primaria y lejos de la familia, donde se constituyen las bases de la moral para la vida social fuera del círculo familiar.
De esta forma, el individuo en la infancia aprende las reglas generales, llamadas morales, como reglas preestablecidas para circunstancias particulares que “al agente moral le toca decidir cómo convenga particularizarla. Siempre hay un margen que se deja a su iniciativa, pero este margen es limitado” .
Es aquí donde la sociedad a través de los agentes de socialización, como la escuela, impone, regula y establece el accionar de los individuos. Es decir, la moral (elemento externo al individuo) disciplina el accionar de cada uno de los individuos.
Dentro de su análisis, Durkheim propone que existen elementos de la moralidad, entre los cuales el primero es el espíritu de la disciplina, que establece conductas reguladas y fines determinados y define –al regular y contener– el horizonte de posibilidades del individuo en sociedad.
APORTE DE MAX WEBER
Esta corriente se relaciona con los aportes del filósofo, abogado y economista Max Weber (1864-1920), en lo que algunos autores llaman sociología comprensiva, de la interacción social, individualismo metodológico o accionismo.
En resumidas cuentas se puede decir que la perspectiva teórica weberiana se centra en la acción social y la interacción social (en este caso lo social es el resultado de esta interacción). Como señala en Economía y Sociedad(Weber, 1922/2008) la sociología es “una ciencia que pretende entender, interpretándola, la acción social para de esa manera explicarla causalmente en su desarrollo y efectos” (Weber, 2008, p. 5).
En el caso de acción, se define como “una conducta humana (bien consista en un hacer externo o interno, ya en un omitir o permitir) siempre que el sujeto o los sujetos de la acción enlacen a ella un sentido subjetivo” (Weber, 2008, p. 5).
Es decir, esta corriente teórica prioriza sobre el sentido y significado que los sujetos dan a sus acciones y decisiones individuales. Por eso, se concentra en el individuo y no en las estructuras sociales y le concede mayor importancia a la comprensión de la acción social (la cual tiene un sentido y significado) que a la coerción o coacción social (como en el caso de Durkheim).
Para este autor, la sociología debe encargarse de interpretar la acción a partir de la evidencia obtenida. Sin embargo, “la explicación interpretativa frente a la observación tiene ciertamente como precio el carácter esencialmente más hipotético y fragmentario de los resultados alcanzados por la interpretación. Pero es precisamente lo específico del conocimiento sociológico” .
Es en este punto donde la comprensión de la acción a través de la interpretación, que se pueda hacer de ella es la unidad de análisis de la sociología comprensiva, pero considerando que “la acción social no es idéntica a) ni es una acción homogénea de muchos, b) ni a la acción de alguien influido por conductas de otros”.
De esta manera desde esta perspectiva lo social es definido por las interacciones dadas entre los sujetos y las consecuencias de las acciones individuales. Por su parte, la relación es una conducta plural que es recíprocamente referida y orientada por la reciprocidad.
APORTE E INFLUENCIA DE SIMMEL
De todos los clásicos, es quizá Georg Simmel (1858-1918) el único que no goza de un amplio prestigio en Latinoamérica como los anteriores (Durkheim, Weber, Marx), debido, tal vez, al desconocimiento de su obra o la subvaloración de la misma.
Recientemente en español ha sido publicada la obra Pedagogía Escolar, la cual recoge sus lecciones sobre pedagogía (impartidas en el Jardín de Botánica de la Universidad de Estrasburgo, único lugar que quedó disponible al ser ocupadas las aulas como hospital militar durante la Primera Guerra Mundial), escritas por Simmel pero editadas por Karl Hauter.
Watier señala que este enfoque teórico se caracteriza por considerar a la sociología como una ciencia ecléctica, que toma de otras ciencias (Historia, Antropología, etc.) materiales para elaborar una síntesis con base en una nueva mirada (mirada sociológica) sobre los hechos, por eso las obras de Simmel abarcan un amplio espectro de ciencias sociales y la filosofía.
Esta mirada parte de la premisa de tomar cierta distancia para registrar los hechos y la experiencia que sucede en la realidad social. Pero valora que estos hechos puedan tomar el lugar de conocimientos como una construcción, producto de una interpretación y un modelado por parte de los individuos que se encuentran inmersos en numerosas ligaduras sociales.
Por otro lado, para Simmel la sociedad es posible gracias a la conciencia de ser socializado, de quienes integran la sociedad. Esta se da bajo una reciprocidad, pero no se da en forma total y mucho menos de la forma idealizada que denotan algunos autores, dando paso a una correlación entre el individuo y la aparición de colectivos, de los cuales forma parte.
Por eso, para este autor la aparición de grupos y las formas de ligaduras y relaciones asociativas entre sus integrantes se cubren de especial importancia, ya que dan paso a la formación de colectivos.
Otro aspecto importante del análisis de Simmel son las formas de socialización, las cuales cargan con un contenido (intereses, pulsiones, disposiciones, sentimientos, etc.), en las cuales para conseguirlos cada individuo va a materializarlos a través de diversas formas de socializarse.
Por eso, si bien para Simmel son importantes las instituciones sociales, es más importante el estudio de las asociaciones como parte de las relaciones de unos con otros, dinámica en la que la socialización se convierte en un vínculo entre individuos y genera diversos grados de cohesión entre los mismos.
Estas formas de asociación son más o menos conscientes. Así el contenido de una socialización puede generar asociaciones y estas a su vez genera la aparición de colectivos, de manera que, entre más elevado sea el grado de conciencia de aquello que los une, más alto será valorizada esa ligadura que los une.
Comentarios
Publicar un comentario